martes, 6 de enero de 2026

Bloopers 22: canal 3




Mi verso no es un verso.
Es una enmaraña de canalizaciones.
Solo soy un puente a medio abrir por el que recorren
A la velocidad de un ciempiés
Los recuerdos de todas las épocas.
Las verdades incómodas que no puedo traducir
Y los silencios que se vuelven ruido vago de medianoche.

Diario de muerte 41: vacío




Fósil.
Del líquido de mi médula Espinal
No pueden extraer energía alguna
Que movilice hasta al mas pequeño de los átomos

Cansancio.
Que demanda sepulcro temporal
O tal vez solo un día fundido en un pijama
Que me entregue la calidez que no logra permanecer.

Permanencia
En el lenguaje de la impermencia.
Solo se de tempestades largas y calmas en la siesta.
Solo se de marejadas chocando contra mi cuerpo convertido en sal y algas.
Solo se de huires sin explicación y quedar con palabras atoradas en el fósil.

Vueltas.
Cabezas que dan vueltas en otro eje.
Mientras la mía da vueltas en pensamiento
Tras pensamiento
Tras pensamiento
T r a s ->p e n s a m I e n t o

E n

E
S L A
P R
I

Mi Mente no da vueltas en un carrusel de torturas
Solo entre luces y exceso de estímulos
Ya basta
No más
Solo silencio.

Un cuarto vacío.
Un sueño amargo de revoluciones
Y un llanto apagado sin consuelo.
O que no quiere consuelo.
Porque solo conoce de fluir sin cesar.
Nací llorando y así me iré a mi tumba.

viernes, 2 de enero de 2026

bloopers 21: mecanismo de defensa

Le he hablado a las hormigas en fila entrecortada
entrecortada como yo
que no puedo abandonar el vicio de herirme.
Coexiste en mi corazón, les decía llorando
la más terrible e irresoluble de las dualidades:
El mundo me hace daño, y eso me hiere
y decido, en respuesta, herirme.

Una de ellas me miró, extrañada, y me dijo
"¿Será que es una manera de sentir que tienes el control sobre tu dolor?
Otra, que iba detrás, negó con la cabeza
"No, es para poder hacer visible tu herida interna y poder procesarla"
Se pusieron a discutir entre ellas hasta que retomaron labores.
Siguieron en la fila entrecortada,
entrecortada como yo.

Yo no tengo labor que retomar más que pensar una y otra vez
mientras me rasco las costras de la última sesión de auto daño.
No lo estoy romantizando, señorita, caballero, batracio,
ni deseo que usted replique tamaña blasfemia
de atentar contra su templo del alma.
sólo estoy tratando de entender.
A veces bromeo con las hormigas al respecto
o con algún insecto que pasee en la oscuridad de mi noche eterna.
Pero es porque la risa es mecanismo de defensa 
ante aquello que resulta horroroso e insoportable.

Ante una pulsión casi incontrolable
de excavarme del muslo al hueso
o de ver cuantos golpes es capaz de aguantar mi cabeza. 

Porque se repite en mi mente la escena de mi carne atravesada por un machete
y me es tan ajena, tan chocante, tan irrepresentable,
que necesito decorarla con una carcajada,
mientras logro darle respuesta.
Solo que no he encontrado la pregunta correcta.
El ¿por qué? es demasiado obvio
y se ha vuelto insuficiente.

El por qué se ha vuelto insuficiente.
Estoy buscando una pregunta quizás escarbando debajo de mi piel.


diario de muerte 42: logotipo

el régimen iconográfico se me cuela por debajo de las uñas, aparece por mis pestañas llenas de rimel barato, y me persigue con sus chuchería...