¿De que puedo hablar cuando no tengo tierra?
Hago mia la tierra que voy pisando, temporalmente.
Habitante del mundo entero y de ningún lugar.
Mías fueron las praderas de mis primeros años
y los verdores nevados de una cordillera que no existe.
Míos son los recuerdos, más que una tierra.
Mis recuerdos son mi territorio.
Los revivo una y otra vez, mientras creo otros,
mientras se hacen espacio otros,
y me encuentro cada vez más colmada de territorio.
No tengo tierra.
Tengo territorio, y de sobra
para compartir.
martes, 28 de octubre de 2025
Diario de muerte 29: territorio
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