viernes, 2 de mayo de 2025

Diario de suerte -1: 17

 En la hora del deshaucio
Me asombro, em descubro, me arra
nco la piel.
Y me maravillo de la car
ne, del placer, de la historia de mis padres,
de sus pesares y fantasmas,
de la tierra que labraron con sudor y frío.
Y yo, como fruto del sexo sin consciencia,
me elevo por sobre el cuerpo
buscando lo imperedcedero.
Si
n perder
el encanto de un tacto,
la palabra dulce,
el amor a la muerte.

Y el instinto salvaje que me lleva a arrinconar a mi soledad
y ser presa de toda pulsión que me invade.
Barreras que se incineran superando al Yo.
Más, yo soy puro deseo que busca cristalizarse,
y amenizar el devenir.
el presente,
que nos destruye, nos conforma.
Deseo insaciado criogeniza el pre-consciente.

Al amanecer, el salmo demanda mi extinción, y yo, como blasfema, decido existir.
Me disocio ante el altar podrido de la mansedumbre, y ante sus ojos adoctrinados, me masturbo, y corrompo a sus vírgenes, profano a sus santos, susurrando entre orgasmos- que el Señor nos tenga en su demoniaco recuerdo.

Se e
nmaraña la plegaria necia del creyente cuando recita el trabalenguas como autómata en Tierra Primetoda.
¡Pero la Tierra cambia! ¡Y los brotes de súplica se extinguen!
En el éxtasis, soy poseída por todo ángel, todo demonio, sembtrando, labrando en la fugacidad de un suspiro desolador de anhelo insaciado.
Hasta que se rompa el velo, y corra la sangre y el vino en la sed de lo corpóreo.
Sed que castiga, que empacha, que no alcanza.
Sed que me derrumba hasta el temblor.
Ante el altar, elevo una súplica a mí misma.
-Quiero la nada.   
Y ser pura volu
ntad.

Libre, libre, libre, arranco por los páramos buscando mi perfecta tempestad.
Galpoa
ndo, galopando, galopando, en los campos de la claridad

diario de muerte 42: logotipo

el régimen iconográfico se me cuela por debajo de las uñas, aparece por mis pestañas llenas de rimel barato, y me persigue con sus chuchería...