Cuando suene la séptima trompeta desde lo alto de los cielos,
¿se me caerán los ojos, me sangrarán los oídos,
o recibiré una corona de espinas con el oro de los tontos?
Sigo esperando el oscurecimiento total del mundo,
faltan trompetas, sobran desgracias que no alcanzan
el estatuto de catástrofe divina.
Cuando suene la séptima trompeta,
¿caerá una bomba atómica
en el núcleo de la tierra
o en el pistilo de una ipomoea violácea?
El epicentro de la explosión será mi corazón amordazado
que, cual Skoll y Hati, vivía esperando devorarse un planeta
pero sólo se devoró a sí mismo.
Cuando se abran todos los pergaminos
y todos los misterios sean revelados
podré descansar en paz. Por mientras, me declaro en estado de emergencia.
lunes, 15 de septiembre de 2025
Bloopers 12: mar de sangre
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